La política en 140 caracteres y los nuevos políticos reiniciando el sistema

La política en 140 caracteres y los nuevos políticos reiniciando el sistema

agosto 5th, 2014 // 5:47 pm @

javier prieto lneEl pasado 20 de julio de 2014 pude participar en un extenso artículo publicado en el periódico asturiano La Nueva España sobre marca personal, comunicación política y presencia en medios convencionales y no convencionales.

En el artículo, compilado y escrito por Marcos Palicio, hemos participado los expertos Bernardo Díaz Nosty, Catedrático de Periodismo y Director del Departamento de Periodismo en Universidad de Málaga,  Óscar Rodriguez Buznego, Politólogo y Profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Oviedo, y un humilde servidor: Javier Prieto Martínez, Consultor especialista en Marketing, Redes Sociales y Marca Personal.

Según Marcos Palicio, tanto Pablo Iglesias, Alberto Garzón como Pedro Sánchez están trazando el nuevo perfil del liderazgo político, atentos al marketing, al lenguaje de las redes y a un compromiso transversal con comunicación, interacción y nuevos medios.

Mi visión sobre la comunicación verbal y no verbal que están empleando estos nuevos líderes es totalmente ajeno a opiniones políticas e ideologías, analizando únicamente aspectos relativos a la comunicación, marketing, uso de medios de comunicación y metodologías.

El panorama político de la izquierda española se está rejuveneciendo. Pedro Sánchez, 42 años. Alberto Garzón, 28 años. Pablo Iglesias, 35 años.

Las cosas están cambiando en todos los estamentos de esta sociedad. La reclamación de un relevo generacional en empresas, instituciones y organismos, la necesidad de hacer las cosas de otra manera, el cambio contínuo, los nuevos ritmos y las nuevas velocidades, y sobre todo, la demanda de caras nuevas sin pasado condicionante. Borrón y cuenta nueva.

Tres nuevos protagonistas, jóvenes y sobradamente preparados, con habilidades transversales más allá de la mera política. Que manejan muy bien los tiempos, la palabra, la imagen, las formas y los medios, y que interaccionan en nuevos canales de comunicación. Cercanía y transparencia.

Los tres han usado con acierto estrategias de comunicación, marketing, 2.0 y marca personal que les ha llevado a hacer mucho con poco. Marketing personal, individual y low cost que ha tenido gran éxito.

Ya hace unos años Obama fue bautizado como el primer presidente 2.0. al convertirse en paradigma de la interacción ciudadana y financiándose de una nueva manera, una especie de crowdfunding político. Los muchos pocos que hacen un gran todo.

Pablo Iglesias es a día de hoy un caso de estudio para entender ese poder amplificador de las redes sociales. Con un presupuesto de campaña cercano a los 100.000 € ha conseguido ser la cuarta fuerza más votada. Como se ha dicho en varios medios, “los hashtags se están convirtiendo en votos”, ó más directamente “un tweet, un voto”.

Otros, anclados en el pasado, sólo actúan para salir en la foto. Notorio es el caso de un Arias Cañete, quien creó en Abril de 2014 su cuenta en Twitter para su campaña política, y tras las elecciones del 25 de mayo, el silencio.

Vivimos en un mundo en el que la comunicación es meramente visual y social, con nuevos códigos de comunicación cortos, intensos, multicanales, interactivos, vivos. Y los 3 nuevos actores de esta ala izquierda lo saben, lo usan y lo explotan, con mensajes cortos y bien estructurados, argumentario elaborado y estrategia para conseguir el objetivo deseado.

javier prieto marca personal lneSu estética e imagen es clara, y refleja cercanía: Camisas sin corbata, remangadas, barba recortada, mirada directa y limpia a la cámara, sonrisas cuidadas, lemas repetitivos, sentido común y la gota malaya constante y contínua que ofrecen los miles de seguidores y fans difundiendo, retuiteando y comentando. Incluso creando contenido audiovisual que potencie el mensaje.

Los demás son recién llegados al nuevo mundo 2.0 que no hablan el nuevo lenguaje ni son nativos. Mariano Rajoy llegó a Twitter en julio de 2011. Eduardo Madina apareció dos meses después. Mientras tanto, Pedro Sánchez ya llevaba dos años allí, Pablo Iglesias un año, y Alberto Garzón tres años y medio.

Notorio y simbólico fue el hecho ocurrido en el Congreso Extraordinario del PSOE hace unas semanas. A la derecha, Pedro Sánchez, camisa blanca y sonrisa estudiada. En el centro, Eduardo Madina, con camisa azul al principio y luego americana de coderas para ocultar el sudor. Y a la izquierda, Pérez Tapias, con también camisa azul y americana clásica. Una vez finalizado el debate, la foto que fue portada de todos los periódicos y comienzo de todos los telediarios, Pedro Sánchez, en el centro de la imagen, recto, dando la mano a sus dos contrincantes, sonrisa en ristre y los otros dos visualmente en un segundo plano, aparentemente rindiéndole pleitesía, en una postura levemente inclinada y en rotación, en un magnífico ejercicio de comunicación visual.

Pablo Iglesias también sabe manejar los tiempos y los tonos en sus apariciones estelares en debates televisivos, aprovechados como mítines multitudinarios y gratuitos, con gran penetración y viralidad en medios digitales y canales de vídeos 2.0. Como alguien dijo una vez: “Si vamos a discutir sobre opiniones, yo tengo la mía. Pero si lo vamos a hacer sobre datos, pongámoslos encima de la mesa y que hablen ellos”. Y eso es lo que Pablo Iglesias hace constantemente. Aporta datos, argumenta sobre ellos, estructura su discurso en ellos.

El modelo político es añejo, históricamente caduco y la gente demanda un cambio, al igual que está ocurriendo en los estamentos empresariales y entidades privadas.

La comunicación directa, interacción humana y apertura de canales de comunicación es una necesidad latente que algunas personas están comenzando a cambiar.

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